MELANCOLIA I 

 

 

      En el grabado Melancolia I, que Durero realizó en 1514, aparece como personaje central un ser alado, una mujer con la cabeza ligeramente inclinada, recargada sobre la mano izquierda y la mirada fija en un punto lejano, invisible para nosotros.

       Un perro famélico la acompaña, duerme a su lado, el mar se ve a lo lejos y en el cielo, un cometa llena de presagios la tarde.

       Saturno, el tiempo implacable, invade con su presencia toda la escena.

       Diversas herramientas y objetos yacen abandonados a su alrededor. El trabajo a sido interrumpido…

 

       ¿Es el tedio lo que se ha apoderado de ella, la indolencia, la tristeza, el sueño?

       No es el sueño el que paraliza su energía -nos dice Panofsky- es el pensamiento.

 

       En esta alegoría poética de la meditación creadora, Durero funde dos percepciones; la idea medieval que concebía el temperamento melancólico como la extrema acedia, causante del aburrimiento, la torpeza y la negligencia, con la representación renacentista, que retoma el planteamiento aristotélico y atribuye a la melancolía el poder de la contemplación, la imaginación y el genio.

 

       Obra llena de misterio y riqueza, nos ofrece un listado de símbolos a interpretar; las herramientas y los personajes del grabado devienen signos, jeroglíficos, huellas…

Fotograbado en Polímero s/ papel Kozo,

Chine-collé s/ papel De Ponte.

 Impresión Tipográfica.

 29.7 x 22.5 x 1.6 cm

 Tiraje: 5 ejemplares firmados y numerados.

 Ciudad de México, 2014.

Colecciones:

Fundación Televisa

Stanford  Library